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El cambio climático: un gran modelo de negocio

En un primer momento todo parecía muy creíble. Las cifras bailaban al son de la misma música mientras los adalides y agoreros entonaban cánticos de destrucción que alternaban cautelosamente con discursos crueles y flageladores.

Eran momentos de sobrecogimiento que anunciaban tiempos difíciles para un planeta en destrucción. Un planeta que había perdido el rumbo y necesitaba de nuevos líderes y guías para recuperar la labor de concienciación del cambio climático.

A todo esto se sumaban verdades incómodas, cruzadas verdes, militancias entregadas a la causa, que recubiertas de una capa de quijotismo, se alzaban en primera línea para apoyar los modelos energéticos y de producción más sostenibles.

Pero aquello que parecía no tener fin comienza a deshacerse lentamente, pausadamente, dejando fisuras que constituyen un riesgo para la estabilidad de un negocio redondo del que algunos se llevan la mayor tajada.

No hay duda que actuar frente al cambio climático requiere la participación de todos así como la voluntad de los más poderosos y que, en cierto modo, hoy en día, constituye la inversión más rentable. Pero es mezquino y ruin hacerlo desde el Olimpo eclipsando por completo la labor de miles y miles de personas que llevan años comprometidos en la lucha contra el cambio climático.

En pocos meses el señor Al Gore se ha alzado con la medalla al defensor del medio ambiente y con prestigiosos premios que lo confirman como el profeta de nuestra tierra prometida. Ese mismo que se desplaza en avión privado a todas partes, cobra cantidades desorbitadas por sus charlas, exige alojamientos de primera clase, forma parte del consejo de administración de Apple o que multiplica su fortuna con el cambio climático, alimenta su ego y toma posiciones en la carrera presidencial americana declarándose abiertamente activista global.

Y sin duda es posible que haya procurado un bien ineludible para el planeta pero le ensombrece su amor por la ostentación y el poder. Internet grita a los cuatro vientos sus hipotéticas verdades o sus supuestas mentiras mientras la reciente Conferencia para el Cambio Climático que se celebraba en Bali conseguía que EEUU se sumara a la negociación de una hoja de ruta que podría sustituir al protocolo de Kyoto.

Nuevamente es posible que su alarmismo y el ruido que genera en cada lugar que visita hayan evidenciado y popularizado aun más el debate pero no deberíamos necesitar celebridades para su consideración.

Y ahora que nuestras preocupaciones pasan por consumir conejo, observar de cerca la llegada del canón digital o valorar la modificación de la ley que regula el aborto, ya pocos se acordarán del cambio climático. Quedará relegado al olvido en la misma habitación donde están las vacas locas o la gripe aviar. Hasta que de nuevo veamos a Mr. Al Gore por España, solicitando coca-cola light y soltando uno de sus rentables discursos.

Ahora que lo pienso…quizás no sea tan malo que nos visite de vez en cuando.

¿Quieres ser presidente del gobierno?

Mi colega Jorge Santiago, director del Máster de Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política, me pasa información sobre la colaboración de este máster con el diario La Vanguardia para buscar presidente del Gobierno entre los usuarios de Internet.

Se iniciará el próximo 9 de enero con la denominación “La Vanguardia busca presidente del gobierno” y los candidatos contarán con asesoramiento técnico en su campaña electoral de los
alumnos del Máster.

El funcionamiento del nuevo concurso, aportado por la firma The Big President S.L., cuyo máximo responsable es Daniel del Hoyo, es muy sencillo. Para ser el próximo presidente de gobierno hay que
registrarse y una vez validada la candidatura por la organización, se desplegarán las pruebas que hay que superar en la primera vuelta de las cuatro que componen el mismo.

Cada candidato dispondrá de su propio panel de control, al que accederá desde la página principal con su usuario y contraseña. Desde ahí insertará las fotos y los textos de las pruebas para que los votantes las puedan ver y voten en consecuencia. Los videos requeridos en algunas pruebas serán enviados por e-mail a la organización y serán sus responsables quienes los suban a la web dentro de las fichas de cada candidato.

Queda a criterio de cada candidato disponer o no de Asesor de Campaña, aunque el concurso contará con la participación de Francisco Roldán Castro, presidente de la Asociación Española de Consultores Políticos; quien atenderá las dudas de los participantes y les ofrecerá soluciones a la hora de plantear sus correspondientes campañas electorales.

El público votará a su candidato preferido desde el primer minuto de concurso y pasarán a las siguientes vueltas aquellos que superen las pruebas y tengan más apoyo del público; a través de la propia web y del envio de mensajes sms. Al finalizar cada vuelta electoral las votaciones parten de cero para que todos cuenten con las mismas oportunidades para llegar al debate final.

Después de la cuarta vuelta tendrá lugar un debate entre los tres candidatos finalistas. De este debate saldrá el candidato más votado que será nuestro presidente y ganador del concurso y que será investido en la gala final de ” La Vanguardia busca presidente del Gobierno”. En esta gala también habrá premios para el segundo y tercer clasificados.

En el concurso también participará el conocido periodista Albert Castillón, quien desarrollará labores de presentador y coordinador del mismo. Este concurso supera cualquier reality show puesto que lo participantes podrán elegir entre el lado bueno o el malo de la política; es decir crear su propia campaña positiva ofreciendo soluciones a los ciudadanos o tomar la decisión de iniciar su campaña negativa, atacando hasta la extenuación a sus rivales. Se espera que el concurso sea un éxito y en breve el sitio estará operativo desde la propia página web de lavanguardia.es.

La finalización de “La Vanguardia busca presidente” coincidirá con la fecha del 9 de marzo, día elegido para la celebración de las elecciones generales en España. En el desarrollo del concurso colaboran también la empresa Servipress Comunicación SL y la Universidad Pontificia de Salamanca a través de su Máster en Imagen y Consultoría Política (Maicop).

El mundo telemático de la administración

El Ministerio de Administraciones Públicas presentó a mediados de noviembre una campaña para dar a conocer los servicios ofrecidos desde la red 060. La idea es que los ciudadanos, cada vez más, nos animemos a utilizar Internet como medio para la presentación de diferentes trámites administrativos, solicitud de información o para la gestión de nuestros datos personales, profesionales o de otra índole.

publicidad 060

Sin duda se trata de un tema muy interesante y del que todos podemos salir ganando. Sin embargo voy a detallar un párrafo de la nota de prensa que se hizo pública el día 15 de noviembre y que me va a permitir explicar algunas cuestiones acerca de este proceso en materia de gestión y administración telemática:

Esta consolidación está avalada por las cifras: hace un año, la red 060 ofrecía a los ciudadanos acceso a trámites e información de 50 servicios. Actualmente lo hace a 360. Además, analizando los datos de uso por parte de los ciudadanos en este periodo, el teléfono 060 ha recibido una media de 70.000 llamadas mensuales y el portal tiene más de 600.000 visitantes únicos al mes, con más de 2,5 millones de páginas vistas.

Está fenomenal: más servicios, más llamadas y más visitas. Hasta ahí todo correcto. Pero las preguntas son: ¿Qué sucede finalmente?¿Qué pasa con el usuario?¿Consigue resolver sus dudas, sus quejas y presentar sus papeles correctamente?¿O hablamos de usuarios únicos refiriéndonos a aquellos que entran por primer vez y lo ven tan complicado que finalmente acuden a la clásica ventanilla de toda la vida?.

Si fuera así los datos no ayudan mucho y podríamos pensar que cada vez hay más usuarios descontentos y más ciudadanos en los edificios públicos intentando solucionar cuestiones básicas. De la misma manera es fácil encontrarse con funcionarios que desconocen el mundo virtual y se aferran al mundo papel para explicar al ciudadano cómo debe hacer las cosas. No está claro.

Acceder al 060 es entrar en un espacio seguro pero la seguridad ha ganado la batalla a la simplicidad, a la usabilidad, a la comodidad. Es posible que sea el primer paso pero es urgente pasar al segundo de inmediato ya que las dificultades que atraviesa un ciudadano hasta convertirse en “usuario único” son amplias y notorias.

captura de pantalla de la web 060.es

Estos sitios carecen de una arquitectura coherente y están parcheados constantemente debido a la multiplicidad de campañas, nuevos servicios o información puntual de trámites administrativos. Por otra parte se empeñan en hacer espacios para la participación ciudadana colocando secciones donde se pueden realizar comentarios o hacer una valoración del documento o de los datos que se ofrecen. No está claro.

En cierto modo, el sitio 060 es un portal de servicios que después de hacerte perder el tiempo con 5 o 6 clicks sobre enlaces difíciles de ubicar te acaba remitiendo a un segundo portal donde la información aparece descontextualizada del portal anterior. Es el del.icio.us de la administración. Un mundo de Favoritos que no ofrece los datos más relevantes y la información más precisa para saber qué debo hacer en cada momento.

No estamos preparados, ni nosotros ni la administración. Y es posible que, como decía antes, estemos en un proceso de transición que requiera simplificar las acciones tanto de una parte como de otra. El día que todo sea tan fácil como sacar dinero de un cajero entonces es posible que hayamos conseguido una buena administración online.

Norman, en el 2000, en su libro El ordenador invisible, ya hacía una aclaración al respecto que parece que no ha hecho su efecto:

A las empresas les preocupa el coste de sus servicios de asistencia telefónica. Dedican mucho tiempo y dinero para mejorar la eficiencia y utilidad de las llamadas que gestionan el servicio. Pero esto equivale a suprimir el síntoma sin curar la enfermedad. ¿Por qué no dedicar el esfuerzo a reformar el producto, de modo que las llamadas resulten innecesarias?. Ése es el papel de la experiencia de usuario: crear productos que se adapten a las necesidades de los compradores, que satisfagan sus necesidades tanto en términos funcionales como estéticos, y garantizar que sean fáciles de comprender y usar.

Creo que es hora de aplicarse el cuento.